Por 169,000 Euros puedes tener un pedazo de la Torre Eiffel
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Por 169,000 Euros puedes tener un pedazo de la Torre Eiffel

La Totte Eiffel, inicialmente llamada “la tour de 300 mètres” (torre de 300 metros), se ha convertido en unos de las construcciones más famosas del mundo y es, sin duda alguna, el icono referente no solo de París, sino de toda Francia.

Esta bella obra maestra de la arquitectura del siglo XIX está construida en hierro pudelado y fue diseñada por los ingenieros Maurice Koechlin y Émile Nouguier. Luego, el diseño sufrió algunos cambios y su aspecto final se lo debemos al arquitecto Stephen Sauvestre. La torre lleva el nombre de su constructor, el ingeniero francés Alexandre Gustave Eiffel para la Exposición Universal de 1889 en París.

Situada en el extremo del Campo de Marte, en las riberas del romántico río Sena, este monumento parisino sigue siendo la estructura más alta de la ciudad. De hecho, la torre Eiffel fue la estructura más elevada del mundo durante 41 años.

Tiene el record de ser el monumento que cobra entrada más visitado del mundo. Se calcula que 7,1 millones de turistas suben sus 300 metros cada año.

En 2013, una parte de este majestuoso monumento, de 750 kilos de peso, fue subastada en París y comprado por un coleccionista portugués por la increíble suma 220.000 euros.

Ahora, el martes pasado, un trozo de escalera de la Torre Eiffel fue subastado y alcanzó en la puja la espeluznante cifra de 169.000 en París, anunció la casa de subastas Artcurial. La pieza en cuestión, mide 4,3 metros de altura y está compuesta por 25 escalones. Formaba parte de la escalera helicoidal original del monumento y unía el segundo al tercer piso. En el año 1983, la instalación de un moderno ascensor entre ambos pisos, obligó a desmontar la escalera que fue dividida en 24 secciones de 2 a 9 metros de altura.

La pieza pertenecía a una colección privada canadiense. Este trozo de historia estaba valuado inicialmente entre 40.000 y 60.000 euros. No obstante, fue adjudicado a un coleccionista de Oriente Medio, por casi el triple del valor estimado.

A pesar del gran valor y aprecio universal de la Torre Eiffel, la construcción no fue bien recibida por muchos parisinos de la época. El famoso escritor Guy de Maupassant tenía un enconado odio el monumento. Escribió: “Esta pirámide alta y flaca de escalas de hierro, esqueleto gigante falto de gracia, cuya base parece hecha para llevar un monumento formidable de Cíclopes, aborto de un ridículo y delgado perfil chimenea de fábrica”.

Se dice que era tal su desagrado por la Torre que comía siempre en uno de los restaurantes ubicado en ella porque “es el único sitio de París desde donde no se ve la Torre”, alegaba Maupassant.