Microsoft está probando una mejora para hacer que Windows 11 más rápido se sienta en el uso diario. El cambio apunta a reducir la demora al abrir menús, aplicaciones y ventanas del sistema.
La novedad se conoce como un perfil de baja latencia. Según la información disponible, este ajuste permite que el procesador reciba pequeños impulsos de rendimiento en momentos concretos, especialmente cuando el usuario realiza acciones rápidas dentro del sistema.

Qué está probando Microsoft en Windows 11
La idea no se enfoca en hacer que una computadora sea más potente de forma permanente. En realidad, busca mejorar la sensación de respuesta cuando el usuario abre el menú Inicio, accede a una app o utiliza menús contextuales.
Este tipo de mejora puede parecer menor, pero es importante. La velocidad de un sistema operativo no siempre se mide solo al ejecutar programas pesados. También se nota cuando una acción cotidiana ocurre sin pausas incómodas.
Microsoft ha dicho en su blog de Windows Insider que quiere elevar la calidad de Windows 11 durante este año, con énfasis en rendimiento, confiabilidad y experiencias más cuidadas. La compañía también mencionó mejoras para File Explorer, la respuesta de las aplicaciones y el uso de recursos del sistema.
Por qué se compara con macOS
La comparación con macOS aparece porque este tipo de estrategia no es exclusiva de Windows. Scott Hanselman, vicepresidente de Microsoft y GitHub, señaló que sistemas modernos como macOS y Linux también utilizan técnicas para priorizar tareas interactivas y reducir la latencia.
En otras palabras, no se trata de copiar una función visual de Apple. El punto está en aplicar una lógica común en sistemas modernos: darle prioridad temporal a lo que el usuario está haciendo en ese instante.
Esto podría ayudar a que Windows 11 se sienta más fluido. Además, permitiría que ciertas acciones parezcan más inmediatas, incluso si el cambio técnico ocurre en fracciones de segundo.
Una mejora pequeña, pero importante para los usuarios
Uno de los desafíos de Windows 11 ha sido convencer a usuarios que todavía comparan su fluidez con versiones anteriores de Windows o con otros sistemas operativos. Por eso, Microsoft está trabajando no solo en nuevas funciones, sino también en detalles que afectan la experiencia diaria.
En mayo de 2026, Microsoft también informó avances relacionados con File Explorer, Widgets y la presencia de Copilot en algunas apps del sistema. En ese reporte, la empresa explicó que busca que las funciones de IA aparezcan de forma más intencional y menos invasiva.
Este contexto muestra que el perfil de baja latencia sería solo una parte de una estrategia más amplia. Windows 11 necesita sentirse más estable, más rápido y menos cargado para usuarios comunes y empresas.
Un cambio pequeño con impacto en la experiencia diaria
Hasta el momento, este perfil de baja latencia aparece como una función en pruebas. Por eso, no todos los usuarios de Windows 11 la tienen disponible ni existe una fecha confirmada para su llegada general.
La propuesta muestra que Microsoft está poniendo más atención en la fluidez del sistema, no solo en nuevas funciones. En un sistema operativo de uso masivo, la rapidez al abrir menús, ventanas y aplicaciones también influye en la percepción del usuario.
Si Microsoft logra que Windows 11 responda mejor en tareas simples, el cambio podría ayudar a mejorar la experiencia diaria. Al final, una computadora no solo debe ser potente: también debe sentirse ágil cuando el usuario la necesita.