Durante meses se ha especulado sobre las intenciones de OpenAI de dar el salto al mundo del hardware, con rumores que incluso apuntaban a un posible «teléfono de OpenAI» capaz de competir directamente con Apple en su propio terreno. Ahora, información revelada por fuentes cercanas al proyecto sugiere que el primer producto físico de la compañía detrás de ChatGPT será algo bastante distinto: una bocina inteligente, portátil y sin pantalla, diseñada para funcionar como un compañero de inteligencia artificial dentro del hogar.

Más que una bocina inteligente convencional
A diferencia de los asistentes de voz tradicionales, este dispositivo busca ir un paso más allá al desarrollar una especie de «personalidad» propia y construir, con el tiempo, un perfil cada vez más preciso de quien lo utiliza, con el objetivo de ofrecer respuestas y ayuda cada vez más personalizadas. Para lograrlo, el equipo tendría acceso a distintos aspectos de la vida digital del usuario, como el correo electrónico, además de contar con una cámara y sensores adicionales que le permitirían percibir lo que ocurre a su alrededor y anticiparse a ciertas solicitudes sin necesidad de que se le pida explícitamente.
Las funciones más habituales de una bocina inteligente también estarían presentes: control de dispositivos conectados en el hogar, reproducción de contenido multimedia, respuesta a preguntas generales y gestión de mensajes, todo procesado a través del ecosistema de herramientas de ChatGPT. Su capacidad de conversación por voz se apoyaría en GPT-Live, el modo de conversación mejorado que OpenAI presentó recientemente.
Elementos mecánicos que se mueven, aunque no como un robot
Uno de los detalles más llamativos del proyecto es que el dispositivo incorporaría elementos mecánicos capaces de moverse por sí solos, un recurso pensado para transmitir una sensación de presencia y «vida» propia, más que para desplazarse de forma autónoma por una habitación. La portabilidad real vendría dada por una batería recargable, pensada para que el usuario pueda llevar el dispositivo consigo de un espacio a otro dentro de la casa a lo largo del día.
En cuanto a precio, se estima que el dispositivo se ubicaría en un rango de entre 200 y 300 dólares, un nivel similar al de las bocinas inteligentes premium que ya existen en el mercado actual.
El ADN de Apple detrás del proyecto
El desarrollo de este dispositivo tiene una conexión directa con Apple: varios de los ingenieros que participaron en el desarrollo de productos como el iPhone y las computadoras Mac ahora forman parte del equipo detrás de este nuevo hardware. Además, la firma de diseño LoveFrom, cofundada por el histórico director de diseño de Apple, Jony Ive, estaría a cargo de dar forma a esta y otras piezas de hardware dentro del catálogo que OpenAI tiene en desarrollo. Esta relación se remonta a la adquisición, el año pasado, de io Products, la startup de hardware cofundada por el propio Ive, en una operación valuada en 6,500 millones de dólares.
Precisamente ese vínculo con Apple se ha convertido también en un frente legal para OpenAI: Apple presentó recientemente una demanda contra la compañía por presunto robo de secretos comerciales, calificando las acusaciones actuales como apenas «la punta del iceberg» y anticipando que surgirá más evidencia durante el proceso. Apple también busca una medida cautelar que podría complicar los planes de OpenAI en el terreno del hardware. Por su parte, OpenAI ha negado cualquier tipo de irregularidad, argumentando que el producto es sustancialmente distinto a cualquier cosa dentro del catálogo actual de Apple.
El primero de varios dispositivos en camino
Esta bocina sería apenas el primero de aproximadamente cinco productos de hardware que OpenAI tendría en desarrollo, una línea que según las fuentes consultadas incluiría dispositivos vestibles, robótica para el hogar y una posible alternativa al teléfono inteligente tradicional. La compañía tendría planeado mostrar este primer dispositivo durante la segunda mitad de este año, con un lanzamiento al mercado previsto para 2027, aunque estos plazos podrían modificarse conforme avance el desarrollo.
Lo que está en juego
Si estos planes se concretan, OpenAI dejaría de ser únicamente una empresa de software para convertirse en un competidor directo dentro del mercado de hardware de consumo, un terreno dominado históricamente por gigantes como Apple, Amazon y Google. La apuesta por un dispositivo sin pantalla, centrado en la voz y en la construcción de una relación continua con el usuario, plantea una visión distinta de cómo podría integrarse la inteligencia artificial en la vida cotidiana dentro del hogar.