Xiaomi presentó esta semana el Xring O3, su procesador de gama alta más ambicioso hasta ahora, y lo hizo debutar directamente en dos productos nuevos: el plegable Xiaomi 18 Fold y la tablet Pad 9 Pro Max. Se trata del chip más avanzado que la marca ha diseñado internamente, un paso que la acerca a un puñado muy reducido de fabricantes —Apple, Samsung y Google, entre ellos— capaces de controlar de principio a fin el procesador que mueve sus propios dispositivos.

Un chip diseñado por Xiaomi, fabricado por TSMC

El Xring O3 se construye en un proceso de 3 nanómetros y reúne 24,000 millones de transistores en apenas 133 mm², una densidad superior a la del Snapdragon 8 Elite Gen 5 de Qualcomm. Su CPU combina 10 núcleos —dos ultra grandes, cuatro grandes y cuatro adicionales— con velocidades de hasta 4.35GHz, acompañados de una GPU de 16 núcleos y un módulo de inteligencia artificial capaz de hasta 200 TOPS. Es, en otras palabras, un chip diseñado pensando tanto en rendimiento gráfico como en tareas de IA on-device. Un matiz importante: aunque el diseño es enteramente de Xiaomi, la fabricación física sigue corriendo por cuenta de TSMC, la misma fundidora que produce los chips de Apple y Qualcomm, lo que confirma que la independencia de Xiaomi es todavía de diseño, no de manufactura.

Cómo se compara con Qualcomm

En las pruebas internas divulgadas por la propia Xiaomi, el Xring O3 supera cómodamente al Snapdragon 8 Elite Gen 5 en Geekbench (3,945 puntos en single-core y 15,221 en multi-core, frente a 3,726 y 11,402 del chip de Qualcomm) y en AnTuTu v11, donde reporta 5.22 millones de puntos frente a los cerca de 3.9 millones del Snapdragon. Conviene tomar estas cifras con cautela: se obtuvieron en laboratorios propios de Xiaomi bajo condiciones controladas, y el rendimiento real en el uso diario —con throttling térmico y aplicaciones de fondo— suele ser más moderado que en las pruebas de fábrica. Aun así, la sola comparación directa con Qualcomm es una señal de la confianza que Xiaomi tiene en su propio silicio.

Por qué Xiaomi decidió fabricar su propio chip

Detrás del Xring O3 hay una motivación que va más allá del rendimiento: las restricciones de exportación de tecnología avanzada impuestas por Estados Unidos a compañías chinas han empujado a varios fabricantes del país a desarrollar alternativas propias frente a Qualcomm y MediaTek, dos empresas estadounidenses que dominan el mercado de procesadores móviles. El Xring O3 —26% más transistores que su antecesor, el Xring O1— es la apuesta más seria de Xiaomi hasta ahora en esa dirección, y se suma a esfuerzos similares de otras marcas chinas por asegurar su acceso a tecnología de punta a largo plazo.

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El Xiaomi 18 Fold, un plegable con formato distinto

El primer producto en estrenar el Xring O3 es el Xiaomi 18 Fold, descrito como el primer plegable «hacia adentro» de la marca con una relación de aspecto ancha: su formato cerrado es más compacto y extendido, similar al del Huawei Pura X Max, y se aleja deliberadamente del perfil angosto y alargado que caracteriza al Galaxy Z Fold8 de Samsung. La Pad 9 Pro Max, la otra protagonista del lanzamiento, monta el mismo chip junto a una pantalla de 13.3 pulgadas, batería de más de 10,000 mAh y carga rápida de 120W, cifras que la posicionan como una de las tablets Android más potentes del momento.

Disponibilidad

Ambos dispositivos debutaron primero en China; Xiaomi no ha confirmado todavía si el Xring O3 llegará a mercados internacionales ni si el 18 Fold y la Pad 9 Pro Max tendrán lanzamiento oficial en Latinoamérica. Se recomienda a los lectores interesados seguir los canales oficiales de la marca en su país antes de esperar una fecha o un precio local, ya que buena parte de los lanzamientos de gama alta de Xiaomi en China tardan varios meses —o no llegan— a mercados fuera de Asia.