El panorama de la industria automotriz europea sumó un movimiento de gran envergadura con el anuncio de una alianza estratégica entre Ford y la china Geely Auto. Las dos compañías confirmaron la creación de una empresa conjunta para fabricar vehículos de bajas y cero emisiones en la planta de Ford en Almussafes, Valencia, con un plan que contempla la producción de cinco modelos distintos entre ambas marcas.

Una respuesta directa a la presión del mercado chino
La decisión llega en un contexto particularmente desafiante para Ford en el mercado europeo, donde la marca ha visto caer significativamente su producción en los últimos años frente al avance acelerado de fabricantes chinos, que han logrado posicionar vehículos eléctricos competitivos a precios agresivos. La planta de Almussafes, que tiene una capacidad instalada para fabricar hasta 500.000 vehículos al año, había caído por debajo de las 100.000 unidades producidas en 2025, un dato que refleja la magnitud del desafío que enfrentaba la operación española de Ford.
Con esta alianza, ambas compañías buscan compartir costos de desarrollo y maximizar el uso de la capacidad instalada de la planta, en un movimiento que responde directamente a lo que los propios ejecutivos describieron como «una intensa competencia global» y «regulaciones cada vez más estrictas» en el continente europeo.
Cinco modelos, dos marcas, una misma fábrica
Según los detalles confirmados por Ford y Geely, la planta valenciana producirá un total de cinco modelos una vez que la empresa conjunta entre en operación, algo previsto para 2027, con el inicio de la producción de los primeros vehículos estimado para 2028.
Por el lado de Ford, la planta continuará fabricando el Kuga híbrido enchufable, uno de los modelos electrificados más vendidos actualmente en Europa, y sumará un nuevo integrante de la familia global Bronco, en este caso un SUV compacto también multienergía. A esto se añadirá un crossover familiar completamente nuevo, diseñado por Ford pero desarrollado en conjunto con Geely, que llegará al mercado hacia finales de 2028 como parte de una ofensiva de producto que contempla cinco vehículos multienergía nuevos para Europa antes de 2029.
Geely, por su parte, aprovechará la planta para fabricar dos SUV completamente eléctricos bajo su propia marca, reforzando así su estrategia de expansión en el continente europeo mediante producción local, un movimiento que le permite reducir aranceles y fortalecer su presencia en un mercado donde busca that entre un tercio y la mitad de sus ventas europeas provengan de vehículos fabricados en la región dentro de los próximos cinco años.
Cómo se reparte la propiedad de la nueva empresa
De acuerdo con la información confirmada por ambas compañías, la nueva sociedad conjunta estará participada en un 66% por Ford y en un 34% por Geely Auto. Los cerca de 4.100 empleados que actualmente trabajan en la factoría de Almussafes se integrarán a la nueva estructura una vez que la alianza quede formalizada, sujeta todavía a las correspondientes autorizaciones regulatorias.
Diseños diferenciados, no simples variantes de plataforma
Uno de los puntos que Ford quiso remarcar públicamente es que los vehículos resultantes de esta alianza contarán con diseños únicos y diferenciados para cada marca, descartando que se trate de un simple ejercicio de «cambio de apariencia» sobre una misma plataforma compartida. Esta aclaración busca despejar dudas sobre la identidad de marca en un momento en que varias alianzas automotrices internacionales han sido criticadas por ofrecer vehículos prácticamente idénticos bajo distintos logotipos.
Antecedentes entre ambas compañías
Ford y Geely no son desconocidos entre sí. Ambas empresas ya tienen un historial de negociaciones previas, incluyendo la venta de Volvo por parte de Ford a Geely años atrás, lo que le da a esta nueva alianza un contexto de relación de negocios ya establecida entre ambos grupos.
Qué significa esto para América Latina
Es importante señalar que esta alianza y los modelos anunciados están orientados específicamente al mercado europeo, por lo que su llegada a los mercados de América Latina no está confirmada ni garantizada. La disponibilidad de estos vehículos, sus especificaciones y eventuales adaptaciones para la región dependerán de decisiones comerciales futuras que Ford y Geely aún no han anunciado. Se recomienda a los interesados seguir de cerca los canales oficiales de ambas marcas en sus respectivos países para conocer si alguno de estos modelos eventualmente llega a comercializarse en la región.
Una jugada que redefine la estrategia europea de Ford
Esta no es la única alianza que Ford mantiene actualmente activa en Europa: los modelos Explorer y Capri eléctricos ya utilizan la plataforma MEB del Grupo Volkswagen, mientras que Renault desarrollará y fabricará en Francia los próximos eléctricos del segmento B de la marca estadounidense. La alianza con Geely se suma entonces a una estrategia más amplia de Ford, que apuesta por asociaciones industriales para competir con mayor rapidez, eficiencia y escala frente al avance de la competencia china en suelo europeo.