Dos iniciativas desarrolladas en Marruecos y Perú recibieron uno de los reconocimientos internacionales más importantes dedicados a ampliar las oportunidades educativas para niñas y mujeres.

UNESCO anunció como ganadores del Premio 2026 para la Educación de las Niñas y las Mujeres a Project Soar, de Marruecos, y al programa Girls with Opportunities de CARE Perú. Cada organización recibirá 50,000 dólares para continuar expandiendo su trabajo.
La ceremonia se realizó en París antes del Día Internacional de la Niña, que se conmemora el 11 de octubre.
Project Soar ayuda a que adolescentes permanezcan estudiando
El proyecto marroquí fue reconocido por su iniciativa Project Soar in a Bag.
El programa trabaja principalmente con adolescentes que enfrentan dificultades económicas y sociales que pueden aumentar el riesgo de abandonar sus estudios.
Su metodología se organiza alrededor de cinco pilares: valor, voz, cuerpo, derechos y camino.
La intención es que las participantes no solo mejoren conocimientos académicos, sino también confianza, salud, conocimiento de sus derechos y planificación de futuro. UNESCO
Las actividades son dirigidas por mujeres de las propias comunidades que reciben capacitación para convertirse en facilitadoras.
Resultados destacados en Marruecos
UNESCO señala que durante 2025 el 97.5% de las niñas participantes aprobó el año escolar.
Además, el 99% permaneció libre de matrimonio infantil durante ese periodo.
Estas cifras son relevantes porque continuar estudiando depende de factores que muchas veces están fuera del aula.
Presiones familiares, matrimonio temprano, falta de recursos, problemas de salud menstrual o ausencia de referentes pueden influir en la permanencia escolar.
Por eso el programa combina educación con trabajo comunitario.
Los llamados Soar Clubs permiten que las adolescentes identifiquen problemas de sus comunidades y desarrollen soluciones.
Perú trabaja con adolescentes rurales e indígenas
El segundo proyecto premiado tiene origen latinoamericano.
Girls with Opportunities, desarrollado por CARE Perú, trabaja con adolescentes rurales e indígenas para aumentar las posibilidades de completar la educación secundaria y continuar posteriormente hacia estudios o empleos dignos.
El modelo utiliza un enfoque que involucra a la escuela completa.
Incluye aprendizaje socioemocional, educación sexual integral, ciencias, tecnología, ingeniería, artes y matemáticas, además de formación financiera, planificación de vida y mentoría.
No se trata solamente de conseguir que una estudiante permanezca matriculada.
La meta es darle herramientas para imaginar y construir lo que puede ocurrir después de graduarse.
Más de 37,000 adolescentes beneficiadas
El programa peruano funciona desde 2016 y ha alcanzado a más de 37,000 adolescentes rurales de entre 14 y 19 años.
Entre las participantes, la finalización de secundaria aumentó de aproximadamente 65% a cerca de 82%.
UNESCO también informa que los casos reportados de embarazo adolescente en los centros educativos atendidos disminuyeron 50%.
Una de las claves es que el modelo no quedó limitado a proyectos temporales externos.
Parte de su metodología se ha integrado a escuelas públicas, lo que puede facilitar continuidad y expansión.
La educación femenina produce beneficios que van más allá del aula
Mantener a una adolescente dentro del sistema educativo tiene efectos que pueden extenderse durante décadas.
Una mayor educación está relacionada con más oportunidades laborales, mayor capacidad para tomar decisiones, reducción de vulnerabilidades económicas y participación comunitaria.
También puede influir en las siguientes generaciones.
Una mujer que tuvo acceso a educación puede encontrarse en una mejor posición para apoyar posteriormente la escolarización de sus hijos.
Por eso UNESCO vincula este premio con los Objetivos de Desarrollo Sostenible relacionados tanto con educación de calidad como con igualdad de género.
El premio existe desde 2015
El Premio UNESCO para la Educación de las Niñas y las Mujeres fue creado en 2015 con apoyo del Gobierno de China.
Cada año reconoce dos iniciativas que presenten soluciones innovadoras y con resultados comprobables.
Los 50,000 dólares que recibe cada ganador están destinados a fortalecer y ampliar su trabajo.
La selección es realizada por la Dirección General de UNESCO a partir de recomendaciones de un jurado internacional.
Esto permite poner atención global sobre modelos que podrían adaptarse en otros países.
Dos contextos distintos, una misma idea
Marruecos y Perú se encuentran separados por miles de kilómetros y enfrentan realidades culturales diferentes.
Sin embargo, los proyectos premiados comparten principios similares.
Ambos reconocen que la educación de una adolescente no depende exclusivamente de tener un salón y un maestro.
También influyen su seguridad, confianza, salud, situación económica, expectativas familiares y oportunidades futuras.
Esa mirada integral puede explicar parte de sus resultados.
Historias locales con relevancia mundial
Los dos programas demuestran que algunas de las innovaciones educativas más importantes no necesariamente requieren tecnología extremadamente costosa.
En muchos casos, el cambio puede comenzar con mentoría, acompañamiento, formación de docentes y participación de familias.
La tecnología y las materias STEAM forman parte de la estrategia peruana, pero están integradas con habilidades personales y financieras.
Project Soar combina educación con derechos, salud y liderazgo.
El reconocimiento de UNESCO convierte a estos proyectos en ejemplos internacionales.
Y detrás de las estadísticas existe un resultado todavía más importante: decenas de miles de adolescentes que ahora tienen mayores posibilidades de terminar sus estudios y elegir qué quieren hacer posteriormente con sus vidas.