Jaecoo es la marca premium del gigante chino Chery, y su modelo insignia, la Jaecoo 7, se perfila como uno de los SUV compactos más comentados de los últimos meses. Con un diseño robusto tipo todoterreno y un nivel de equipamiento que suele reservarse para marcas más establecidas, la Jaecoo 7 busca competir directamente contra referentes como el Hyundai Tucson o el Volkswagen Tiguan. El resultado es un vehículo con muchas virtudes, pero también con algunos ajustes pendientes.

Diseño exterior e interior
La Jaecoo 7 tiene un estilo que recuerda a SUV premium más costosas, con una parrilla vertical prominente, faros LED delgados y líneas cuadradas que refuerzan su aspecto todoterreno. Por dentro, la calidad de los materiales sorprende para su segmento: superficies suaves al tacto, controles físicos para funciones clave como el clima y los modos de manejo, y un tablero digital nítido de 10,3 pulgadas.
El espacio interior es otro de sus puntos fuertes, con buen lugar para las piernas de los pasajeros traseros y una cabina lo suficientemente ancha para llevar a tres personas cómodamente en trayectos cortos. La capacidad del baúl ronda entre 500 y 580 litros según la configuración, una cifra competitiva dentro de su categoría.
Motorizaciones disponibles
La Jaecoo 7 se ofrece con tres opciones de motor: un turbo de 1.6 litros a gasolina con tracción delantera o integral, una versión híbrida y una híbrida enchufable (PHEV), bautizada por la marca como «Super Hybrid System». La versión a gasolina entrega alrededor de 145 caballos de fuerza, con un tiempo de 0 a 100 km/h cercano a los 10,3 segundos. La variante PHEV es más potente, con cerca de 200 caballos, y permite recorrer hasta 90 km en modo completamente eléctrico, lo que la vuelve especialmente atractiva para uso urbano y trayectos cortos.
Manejo: el punto que más divide
Aquí es donde las opiniones se dividen. Si bien el motor cumple para el uso diario y la Jaedoo 7 se siente cómoda y silenciosa en autopista, varias pruebas coinciden en que la suspensión resulta firme e inestable sobre baches o pavimento irregular, y que la dirección se siente liviana y poco precisa en curvas cerradas. Además, algunos de los sistemas de asistencia al manejo —como el mantenimiento de carril o el monitoreo de distracción del conductor— pueden resultar demasiado sensibles, activándose con frecuencia incluso en situaciones normales de manejo.