Ford confirmó un giro importante en su estrategia eléctrica al reportar resultados del segundo trimestre de 2026: la compañía canceló varios modelos eléctricos planeados, incluida la continuidad de la Ford F-150 Lightning en su forma actual, y anunció el lanzamiento de Ford Energy, un nuevo negocio de almacenamiento de baterías para empresas.

Pérdidas ligadas a la apuesta eléctrica
Ford reportó una pérdida neta de 1.300 millones de dólares en el segundo trimestre, resultado de cargos especiales antes de impuestos por 4.200 millones de dólares. De esa cifra, 3.600 millones correspondieron en gran parte a la disolución de su empresa conjunta de baterías BlueOval SK, y 500 millones adicionales estuvieron ligados directamente a la cancelación de programas eléctricos.
Pese a la pérdida, Ford reportó una ganancia por acción ajustada de 0,42 dólares, por encima de los 0,36 dólares que esperaban los analistas, y elevó su guía de ganancias ajustadas para todo 2026 a un rango de entre 10.000 y 11.000 millones de dólares.
Adiós a la Lightning tal como la conocíamos
El cambio más visible para los consumidores es la cancelación de tres modelos eléctricos planeados y el fin de la actual Ford F-150 Lightning totalmente eléctrica, que según reportes será reemplazada por una versión con motor de autonomía extendida (EREV), similar en concepto al sistema que Jeep está preparando para el Grand Wagoneer.
La decisión responde a cambios en las políticas públicas sobre vehículos eléctricos en Estados Unidos y a un ajuste en las proyecciones de demanda de la compañía, que ha reconocido dificultades para lograr rentabilidad en sus programas totalmente eléctricos.
Qué es Ford Energy
En lugar de descartar por completo la infraestructura y tecnología de baterías que había desarrollado, Ford la está reorientando hacia Ford Energy, un negocio de almacenamiento de energía a gran escala pensado para empresas y redes eléctricas. La firma aprovechará dos plantas de baterías en Kentucky que adquirió al asumir un préstamo de 3.800 millones de dólares del Departamento de Energía de Estados Unidos.
Analistas de Morgan Stanley estimaron que Ford Energy podría llegar a valer hasta 10.000 millones de dólares y generar entre 500 y 600 millones de dólares en ganancias operativas anuales una vez que alcance su producción máxima, con primeras entregas previstas para finales de 2027.
El impacto para la industria
El giro de Ford confirma que, al menos en el corto plazo, varias armadoras estadounidenses están reconsiderando qué tan rápido pueden avanzar hacia el auto totalmente eléctrico frente a alternativas híbridas y de autonomía extendida. Para los consumidores, eso probablemente signifique más opciones de vehículos híbridos y EREV en los próximos años, mientras la infraestructura de baterías que ya existe encuentra nuevos usos fuera del automóvil.