El pasado martes fue tormentoso para la familia del periodista Jorge Rial. Su hija Morena lo acusó de encubrir hechos de violencia y un supuesto intento de violación. Como si fuera poco, Rocío, su otra hija, salió a defenderlo agravando más la situación. “Fue un enojo de una chica de 19 años”, escribió más tarde arrepentida su denunciante, pero el daño había sido hecho.

Morena Rial había realizado su feroz descargo a través de la red Instagram. Por ese mismo medio le llegaría horas después la respuesta de su padre, un mensaje conciliador en el que expresaba que ser padre es saber perdonar los enojos y desaciertos de sus hijos. “Hay lazos y besos que no se pueden romper jamás”, apuntó el conductor de Intrusos.

El mensaje del escándalo (Crédito: Instagram)

La que no quiso aceptar la paz fue Rocío Rial, que  tachó públicamente a su hermana de “desubicada” y la mandó al psicólogo. “No todos son lo que dicen ser también. Después cuando te das de eso te arrepentís de las estupideces que decís, pero arreglar lo que hiciste ya no es tan fácil”, le respondió a su hermana, acusándola de faltar a la verdad.

Si bien Morena eliminó rápidamente el texto en el que descalificaba a su padre y llamaba “gatos” a las parejas que tuvo, su arrepentimiento llegó hasta ahí. No pidió disculpas por los agravios ni retiró su denuncia. Es más, afirmó que planea escribir un libro exponiendo todo lo que hasta ahora se calló.

La interna familiar que hizo pública Morena se conocía desde hace pocos años. En su libro autobiográfico, Yo, el peor de todos (Planeta), el periodista de espectáculos había contado sobre los episodios de violencia que padecieron sus hijas en manos de su ex, Silvia D’Auro.

Quien ha tomado nota de la crisis familiar de los Rial es Natacha Jaitt. La mediática se la tiene jurada al conductor televisivo, es así que olvidó sus diferencias con Morena y le ofreció su ayuda para recurrir a la Justicia.